Carta del Arzobispo de Barcelona ante la elección del nuevo Papa

Barcelona, 14 de Marzo de 2013

 

A los presbíteros, diáconos, religiosos, religiosas, laicos y laicas, miembros del Consejo Pastoral Diocesano y de los consejos parroquiales y arciprestales, escuelas cristianas, maestros y profesores de religión, dirigentes de movimientos, asociaciones y otras entidades diocesanas

 

 

Estimados y estimadas, el Señor nos ha dado al Papa Francisco!

La Iglesia ha recibido con mucha alegría la buena noticia de la elección del Papa Francisco. En la quinta votación los cardenales reunidos en el cónclave hemos escogido al Cardenal Jorge Mario Bergoglio como Obispo de Roma y sucesor de San Pedro.

Ha escogido el nombre de Francisco, en memoria de San Francisco de Asís. Todos estamos muy contentos y damos gracias a Dios que ha dado a la Iglesia de Roma y a toda la Iglesia de Jesucristo un nuevo Pastor.

Deseo agradeceros mucho a todos vosotros, amados diocesanos, vuestra plegaria constante con motivo de la celebración del cónclave. A todos os he llevado en mi corazón –sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, laicos y laicas- y me he sentido muy acompañado por vuestra plegaria.

En las congregaciones generales previas al cónclave y en el mismo cónclave el Espíritu Santo se ha hecho presente por las plegarias de intercesión de toda la Iglesia extendida de Oriente a Occidente y por la comunión, fraternidad y trabajo de todos los cardenales.

El Papa Francisco ha sido Arzobispo de Buenos Aires y ha servido a aquella Iglesia con el amor característico de un buen pastor. Es el primer Papa procedente de América Latina, continente donde viven el 40% de los católicos del mundo. El Papa Francisco es un hombre de Dios, muy preparado, sencillo y próximo: es un buen pastor que ha guiado una Iglesia metropolitana muy grande y su figura es muy popular en toda América Latina.

Como Arzobispo de Buenos Aires, había puesto en práctica el Plan Pastoral con estos objetivos: comunidades abiertas y fraternales, protagonismo de un laicado comprometido, evangelización dirigida a cada ciudadano y asistencia a los pobres y a los enfermos. El nombre de Francisco se armoniza con estas palabras que ha dicho más de una vez: “Mi gente es pobre y yo soy uno de ellos”. A sus sacerdotes les ha recomendado siempre misericordia, coraje apostólico y puertas abiertas a todos.

El Papa Francisco desde el primer momento nos ha pedido que le ayudemos con la plegaria. Lo haremos todos los diocesanos constantemente con la oración, el afecto y el seguimiento de su magisterio y orientaciones. Así se lo he dicho cuando lo he saludado. El próximo domingo 17 de este mes, a las 5 de la tarde, celebraremos la Eucaristía en la Basílica de la Sagrada Familia y nos uniremos en una acción de gracias a Dios por el Papa Francisco, por la Iglesia de Roma y por toda la Iglesia universal que el Santo Padre ha de servir.

Con una bendición y un saludo muy cordial,

+Lluís Martínez Sistach

Cardenal Arzobispo de Barcelona

 

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