La gran aventura de ser una familia en Misión. David y Clara

Clara tu has nacido en Barcelona y te has criado allí donde esta tu familia pero desde hace unos años vives en Manchester, ¿Cuales fueron tus motivos para vivir allí?, Contadnos David y tú vuestra historia.

Ambos tenemos 8 hermanos, hemos crecido y nuestros padres nos han transmitido la fe en el seno de una comunidad cristiana en Camino Neocatecumenal. Siendo adolescentes, empezamos cada uno en nuestra propia comunidad una iniciación cristiana. Dios nos fue conduciendo a cada uno por caminos diferentes para que acabáramos encontrándonos por distintos motivos en la Comunidad del Cordero, en la que participábamos juntos con otros laicos… En mi caso, desde que tenia unos 18 años sentía una llamada fuerte a formar una familia cristiana, pobre y misionera… En parte me parecía un poco utópico, pero así me lo había puesto el Señor en el corazón después de un largo discernimiento para saber cual era mi vocación. Esta llamada tan concreta fue un punto de unión muy fuerte y muy importante para los dos. En Septiembre del 2009 empezamos a salir, 3 meses mas tarde nos comprometimos y el 1 de octubre del 2010 nos casamos. Nada más volver de la luna de miel, nos ofrecimos para partir en misión a cualquier parte del mundo donde la Iglesia lo necesitara (las familias son enviadas allí donde lo pide un Obispo) y después de un año de casados nos propusieron acudir a la convivencia en la que se nos asignó, por sorteo, la ciudad de Manchester. Aquí vivimos desde hace 5 años.

Wythenshawe, el barrio de donde vivimos, es uno de los “council states” (área de casas sociales) más grandes de Europa. Tradicionalmente era conocido por su delincuencia, ahora ha mejorado, pero todavía es una zona muy humilde. Hace 6 años derruyeron la iglesia de St. John Fisher, y el obispo pidió una misión ad gentes: un sacerdote con un seglar célibe, dos mujeres y cuatro familias; para formar una comunidad cristiana en medio de la realidad de este barrio.

¿Cuál es el ambiente de la ciudad para vivir la Fe?

Manchester es una ciudad secularizada, como la mayoría de ciudades de Europa, pero a diferencia de España, no hay unas raíces catolicas. Esto se palpa en el fuerte relativismo que encontramos en la forma de pensar de la gente. Nos encontramos con mucha indiferencia a la hora de hablar de Jesucristo. La gente tiene dinero y hay ayudas economicas, asi que no hay mucha pobreza material pero si otro tipo de pobreza: muchisimo alcohol y drogas… Los adolescentes de la misión nos cuentan como las formas de divertirse de sus compañeros son muy desenfrenadas en todos los sentidos. Lo que se empieza a ver en España en lo que se refiere a la pérdida del “sentido de familia” aqui esta ya muy avanzado. En general nos parece que la gente es formal y cerrada, en el sentido en el que no te cuentan mucho de sus vidas…, yo siempre digo que no son espontáneos. Otra cosa que hemos visto en estos años es que hay mucha soledad.

¿Que os dicen a ti y a tu marido David por tener 5 hijos?, ¿Encontráis rechazo por la calle?

En general nos parece que la gente es mas respetuosa, probablemente debido a que el trato es políticamente correcto. Lo notamos mucho cuando vamos a Barcelona, donde los comentarios positivos y negativos que nos hacen son casi diarios. De todas formas, por supuesto que esto cuestiona a la gente.A mi siempre me dicen que soy una “Madre muy ocupada,” yo siempre contesto que si, pero también soy una madre feliz. Cuando hay mas confianza también te dicen si estas loca…si tendrás mas… Yo muchas veces digo que es verdad que es mucho trabajo y que “pierdes tu vida”,pero que he descubierto en ello una alegría que nunca había encontrado, ni en el éxito académico o profesional que pude tener en el pasado ni en tener muchas cosas o mucho tiempo para mi. Si que hay veces que la gente me mira con pena o se lleva las manos a la cabeza, pero yo siempre digo la verdad: que me siento super afortunada. Quizás la misión más importante que hacemos aqui es ser una familia cristiana, con la gracia de Dios.

¿Como os ayuda el Camino Neocatecumenal a vivir la Fe en un país donde la práctica religiosa es minoritaria?, ¿Como se vive un punto central del Camino, la Comunidad, dónde hay menos comunidades que en Barcelona?

Para mi personalmente vivir en Manchester es un poco como vivir en el desierto; acostumbrados a tener una Iglesia en cada esquina, poder rezar con frailes y monjas, encontrarnos con mucha gente de diferentes carismas de la Iglesia…Aquí todo es mucho mas precario.

La misión ad gentes consiste en formar una comunidad cristiana y caminar como comunidad, como lo hacíamos en nuestros lugares de origen: celebrando semanalmente una Liturgia de la Palabra, la Eucaristía y mensualmente la convivencia. Para nosotros aquí, en esta ciudad donde es tan fácil vivir aislado, nos resulta imprescindible vivir la fe en comunidad. El hecho de vivir la fe en comunidad te ayuda a conocerte mas a ti mismo, a darte cuenta de que no puedes amar al hermano cuando te dice ciertas cosas…, a mi me ayuda especialmente ver como actúa el Señor en la vida concreta de los demás, en sus dificultades, etc., sobre todo cuando hay momentos de crisis y no lo ves tanto en tu propia vida.

Caminar en comunidad no es nada fácil, imagina 5 familias, venidas de diferentes sitios del mundo, con costumbres diferentes, lenguas diferentes, edades diferentes…y encima cada uno con sus problemas, con los hijos, o de salud, o de trabajo…pues es un coctel en el que o aparece el Espíritu Santo o es imposible que haya comunión entre los hermanos. Estamos muy contentos de ver que fruto de que hay una comunidad, hay ahora una segunda comunidad, mayoritariamente formada por hijos de las familias, estudiantes o gente que ha emigrado en busca de trabajo.

También para nosotros es fundamental el soporte de nuestra comunidad de origen de Barcelona (a la que  seguimos perteneciendo y acudiendo puntualmente para ciertos pasos y convivencias) y que nos ayuda mucho, sobre todo con su oracion.

¿Os sentís protagonistas de la Nueva Evangelización en la vieja Europa?

Nos sentimos “protagonistas” en la medida en que formamos parte de la Iglesia, y esta es misionera por naturaleza, aquí, en Barcelona, o donde sea…En realidad nosotros no llevamos a cabo un programa particular o un plan de acción de evangelización…, nuestra vida es como la de cualquier familia: trabajar, llevar a los niños al colegio, ir al parque…

En la convivencia en que por sorteo nos tocó Manchester salio el Evangelio de la semilla de mostaza. El Señor en su amor a este país ha plantado esta pequeña comunidad, y nos ha llamado formar parte de ella. No somos imprescindibles, ni mucho menos, y en la medida en que nos creamos de verdad que Dios nos ama, aceptemos nuestras cruces cada dia…pues con la gracia de Dios reflejaremos un poco de la luz de Cristo, primero a nuestros propios hijos y luego a los que estén alrededor. Siempre pienso que servirá de poco si a mis hijos les hablo mucho de Dios y luego voy preocupada por el dinero…o decirles que tienen que pedir perdón a sus hermanos si luego yo nunca reconozco delante de ellos que me equivoco… Cuando llegamos teníamos la idea de que la misión consistiría en intentar hablar con mucha gente, hacer actividades, dar catequesis, etc. pero nos hemos ido dando cuenta, que quizás consiste mas en simplemente aceptar la voluntad de Dios que para mi ha sido vivir en Manchester: lejos de mi familia, de nuestros amigos, de nuestra comunidad…no poder estar con mi hermana cuando ha perdido un bebe o cuando mi padre ha estado a punto de morir, no estar mas acompañada cuando nace un hijo, perdernos tantas bodas, bautizos…el tiempo tan lluvioso y frió, la soledad, el carácter cerrado de la gente…Aun así, desde que llegamos hemos recibido mucho mas de lo que hayamos podido “dar”, el Señor nos ha cuidado mucho y ha tenido muchos detalles, por ejemplo, cuando fuimos hace un ano por Navidad a Barcelona, David pudo estar con su abuelo en el momento de su muerte, o la matrona que me lleva todos los embarazos y que me asignaron es española y encantadora… Como matrimonio y familia, estar en misión nos esta ensenando a vivir “el hoy” y nos ayuda a buscar cada día al Señor.

 

La gran aventura de ser una familia en Misión. David y Clara.

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